Primeros pasos
Rellenas el formulario de contacto.
Me pongo en contacto contigo para coincidir en día y hora.
Te envío un documento con toda la información de la sesión y el consentimiento informado.
Nos conocemos, exploramos las causas de tus síntomas y definimos los objetivos.
Preguntas Frecuentes
¿Necesito estar en una situación muy grave para acudir a terapia?
No. No es necesario estar atravesando una situación muy grave para empezar terapia. Muchas personas acuden porque sienten que algo no termina de ir bien: les cuesta gestionar sus emociones, repiten los mismos patrones en sus relaciones, viven con ansiedad o notan que experiencias del pasado siguen influyendo en su presente. La terapia puede ayudarte tanto a aliviar el malestar como a comprender lo que te ocurre y generar cambios antes de que el sufrimiento aumente.
¿Qué sucede en la primera sesión de terapia?
La primera sesión es, sobre todo, un primer encuentro para conocernos. Hablaremos sobre qué te ha llevado a buscar ayuda, qué te preocupa y qué esperas de la terapia, siempre respetando tu ritmo. No necesitas contar toda tu historia ni hablar de aquello que prefieras reservar por el momento.
También será un espacio para que puedas conocer mi forma de trabajar, resolver las dudas que tengas y valorar si te sientes cómoda conmigo. Del mismo modo, yo podré valorar si soy la profesional adecuada para acompañarte o si, por las características de tu caso, sería más beneficioso derivarte a otro recurso o profesional.
¿Qué necesito para las sesiones de terapia online?
Para tus sesiones de terapia online, solo necesitas tres cosas: un dispositivo con cámara y micrófono (ordenador, tablet o móvil), una conexión estable a internet y un lugar donde puedas estar tranquila, con la mayor privacidad posible y sin interrupciones durante la sesión.
¿Cuál es la frecuencia recomendada para las sesiones de terapia?
Lo habitual es comenzar con una sesión semanal o, como máximo, cada diez días. Esta frecuencia suele ser la más recomendable, especialmente cuando trabajamos trauma o dificultades en la regulación emocional, ya que facilita que podamos avanzar de forma estable y aprovechar mejor el proceso terapéutico.
A medida que avances y en función de cómo te encuentres, podremos espaciar las sesiones. En algunos casos, también es posible comenzar con una frecuencia quincenal si es la opción más adecuada según las necesidades terapéuticas y las circunstancias personales. Cada proceso es único, por lo que la frecuencia siempre se adapta a tus necesidades, objetivos y circunstancias.
¿Cómo sé si esta terapia es para mí ?
Esta terapia es para ti si buscas comprender el origen de lo que te ocurre, en lugar de centrarte únicamente en aliviar los síntomas. Aquí podrás aprender a reconocer y regular tus emociones, escuchar las señales de tu cuerpo, comprender las distintas partes de ti que han desarrollado formas de protegerte y trabajar las experiencias del pasado que siguen influyendo en tu presente.

